Hoy comienzo una serie de 3 post con los enclaves más bellos y llenos de historia y cultura que conozco y he podido disfrutar y vivir. Playas, naturaleza en estado puro, gastronomía, civilizaciones antiguas, religión, arte, gente buena y amable. Belleza.
Querid@s amig@s, bienvenidos al Sur de Turquía.
Ölüdeniz
Hace ya unos años, en el 2005, demasiados años, tenemos que volver ya ya; decidimos pasar nuestras vacaciones en Turquía, recordando mucho de lo que hicimos en nuestro año de estancia en Estambul y "alrededores", así que, sin pre-definir hotel, excepto en Estambul y el ya mencionado Hill Side Su de Antalya, nos fuimos 3 semanas al bello continente asiático a su parte más playera.
Ya dedicaré más post a Estambul a parte del Hammam y del Pera Palace, ahora, en pleno agosto, me apetece mucho más apuntar algunas de las playas más bellas que conozco del mundo que yo conozco y la cultura mágica que he vivido.
Siendo sincera, no recuerdo el orden de visitas, así que, iré evocando recuerdos según vaya viendo las fotos de mi álbum de viajes "Turquía 2005"
Por supuesto y como siempre, iré poniendo links de la wiki donde explica mucho mejor que yo la historia y curiosidades de cada emplazamiento, aquí sólo hablamos de experiencias y emociones.
Y lo primero es Ölüdeniz, Laguna Azul.
Conocimos este rincón paradisiaco del Egeo turco en nuestra primera visita.
Una reserva natural dentro de un bosque de pinos. Hay que dejar el coche en un parking lleno de tierra y polvo hasta llegar a este brazo completamente blanco dentro de un mar quieto y turquesa como yo jamás había visto antes (incluyendo las Islas de San Blas que serán objeto de otro post)
El brazo parece de arena pero no, es mejor aún, diminutas piedras blancas brillantes, suaves...
Soy delicada con el tema arena desde que mi madre me parió, no soporto el contacto de la arena en mi piel ¡qué le vamos a hacer!
¡¡Mamá!! cuenta alguna de las cosas que hacías cuando yo era peque en nuestras benditas playas canarias...
Bueno, la sorpresa fue cuando regresamos en septiembre de 2005... Llegando con el coche al atardecer al pueblo al que pertenece esta reserva, Fethiye, no reconocimos nada de lo que estábamos viendo...
Una vez más, el sur de Turquía devastado por la mano del hombre, el mal gusto, las construcciones sin control y el voraz apetito de un turismo que no respeta la belleza :-(
Ni siquiera fuimos capaces de encontrar el hotel, pequeño y muy cuidado, donde nos habíamos alojado años antes, convertido ahora en un gigantesco resort lleno de alemanes e ingleses adinerados y coloradotes.
Esta foto es un precioso recuerdo de nuestra primera visita a Ölüdeniz en 1996, excepto mi amor por los gatitos, todo lo demás está irreconocible allí hoy (mi amor por Jorge ha crecido y aumentado de forma gigante, como los resorts de Fethiye)
En tan sólo 9 años, Ölüdeniz pasó de ser un sueño a ser una pesadilla, no quiero ni pensar como estará ahora...
Una bellísima playa, agua templada, paseos agradables, montañas llenas de coníferas y alcornoques desembocando en el mar, olor a limpio, temperatura excelente, todo igual que la primera vez, un auténtico paraíso pero ahora lleno de hamacas, gente, ni un centímetro libre para poner un pie, coches, olor a gasolina, Tarkan en las radios a todo meter (es "el bacalao" turco) y... ¡¡NOO!! chiringuitos vendiendo comida, ropa, alquilando material para buceo, parapente, excursiones...
Este es mi recuerdo de la laguna azul turca, ojalá la sabia madre naturaleza protestara y consiguiera volver a su ser...
Hablando con Jorge sobre los hoteles en los que nos alojamos estos días, me iluminó la mente sobre el hotel en el que nos quedamos en Fethiye...
No soporto los mega resorts (creo que ya quedó patente en el post anterior...) llenos de gente y cosas de poca calidad, así que, a falta de hoteles decentes de diseño y/o acogedores (y teniendo en cuenta que en Turquía septiembre es temporada alta, todo está a tope, y es complicado encontrar sitios apropiados para un Dolce Far Niente a la manera Miss A) nos quedamos en un hotel del que sólo recuerdo a un Tiranosaurio Rex de cartón piedra dando la bienvenida...
Creo que no tengo que decir nada más acerca de como debía ser el hotelito en cuestión...
Hablando con Jorge sobre los hoteles en los que nos alojamos estos días, me iluminó la mente sobre el hotel en el que nos quedamos en Fethiye...
No soporto los mega resorts (creo que ya quedó patente en el post anterior...) llenos de gente y cosas de poca calidad, así que, a falta de hoteles decentes de diseño y/o acogedores (y teniendo en cuenta que en Turquía septiembre es temporada alta, todo está a tope, y es complicado encontrar sitios apropiados para un Dolce Far Niente a la manera Miss A) nos quedamos en un hotel del que sólo recuerdo a un Tiranosaurio Rex de cartón piedra dando la bienvenida...
Creo que no tengo que decir nada más acerca de como debía ser el hotelito en cuestión...
Piedritas de la orilla en Ölüdeniz
Me enamoré de Kas desde el minuto dos. El minuto uno me lo pasé protestando por falta de hoteles acordes con lo bien que me lo estaba pasando (en realidad esa fue mi protesta durante toooodo el viaje por el sur de Turquía hasta que llegamos al Hill Side Su en Antalya)
Qué pena que en la Wiki se encuentren cientos de referencias a bebidas, jugadores de fútbol, empresas y una sóla referencia a este precioso pueblo (a lo mejor es que se escribe con S con acentito debajo y mi ordenador no tiene esa letra y por eso no lo encuentro...)
A ver como explico yo como es Kas...
Un montón de callecitas pequeñas llenas de buganvillas, tiendas monísimas, casas de madera, locales de té y baklava, restaurantes... cuestas empedradas, gente subiendo y bajando.
En la plaza, puestecitos de todo tipo de frutas, remedios caseros con hierbas, especias, frutos secos, souvenirs y OMG!! ¡¡¡almedras garrapiñadas!!! Y crudas, lo cual me gusta más aún.
Un puertecito lleno de barquitos de pesca y veleros de tamaño medio. Terrazas, niños, gatos...
Kas es cuna Licia así que por todas partes vemos vestigios de aquella civilización. Tienen un gran teatro por el que se camina sin ningún miedo a perjudicar las nobles piedras... ¡¡Ay Dios!!
Por la noche, encienden pequeñas farolas amarillas que dan un aspecto de cuento a las casas de madera.
Nos quedamos aquí el fin de semana y vimos ganar a Fernando Alonso el Campeonato del Mundo de Fórmula 1, así que, muy contentos, buscamos el restaurante más chic de Kas para celebrarlo, y a falta de sidriña le dimos al champagne...
Y ahora, cogemos barquito y nos vamos a Kekova, una pena que no haya buenos sitios en el ciber espacio en español que cuenten la historia de esta pequeña isla. Se llega desde Kas.
Aconsejo charlar con cualquiera de los cientos de pescadores que hay por la zona, acordar un precio y dar un paseo por todo el mar que envuelve esta pequeña isla.
Tumba Licia en Kekova
Durante el invierno está casi deshabitada, sólo un puñadito de ancianos que no se quieren mover, en verano algo más, veraneantes y pescadores, pero poco más, generalmente se va a Kas y desde allí se visita Kekova.
Un verdadero refugio de paz, historia, magia y belleza.
Lo que se "visita" está sumergido... La ciudad Licia de Simena fue completamente sepultada por un terremoto siglos antes de Cristo... hace ya de eso.
Un tranquilo manto salado de color turquesa hace de marco a algo mágico.
Los pescadores se conocen la zona perfectamente, te van mostrando las bellezas que encierra el mar. Se acercan incluso rozando las piedras, una sensación mezcla de paz y miedito me envolvió el par de horas que estuvimos entre las ruinas milenarias (cuando la gente me habla de antigüedades con orgullo yo sonrío. Conocer todo el origen de la civilización desde siglos atrás gracias a la cultura de las costas turcas, hace que todo lo demás parezca modernismo... Tengo muchas ganas de ir a Egipto, sea dicho de paso, mi cultura e historia antigua favorita del mundo mundial)
Recuerdo ese día de mar en el barquito con el pescador, charlando como podíamos con él, comiendo fruta fresca. Dolce Far Niente al 100% (previa ingesta de la oportuna dosis de biodramina XXL)
La fruta en Turquía es de calidad máxima, deliciosa, me da rabia reconocerlo siendo española pero... Creo que es la fruta más exquisita que he comido después de los mangos recién cortados del árbol en casa de mi tía Piny en Panamá, es la hermana de mi madre y madre de mis mencionados primos Manolo y Toño.
Este viaje a Turquía es de cuando el sol y yo éramos buenos amigos, así que, yo siempre con pareos, bikinis o camisetas mínimas disfrutando de barquitos, barcos, excursiones en el mar y cualquier momento para broncearme más y más... ¡Ay que loca!
La isla actual de Kekova
La civilización Licia es, casi sin duda y con permiso de Bizancio, lo más fascinante de la historia turca.
Toda la costa, está llena de emplazamientos de estas tumbas enclavadas en las rocas. La curiosidad de Kekova está no sólo en la ciudad sumergida sino también en algunas tumbas que sobresalen en el agua dando un aspecto misterioso al mar.
Es de las cosas más sobre-cogedoras y emocionantes de las que podido disfrutar en toda mi vida.
Hay mucho más que contar sobre toda esta cultura milenaria, sus ruinas, su historia y la belleza de la que se puede disfrutar en Turquía. Poco a poco.
Es curioso, así como Ölüdeniz está salvajemente explotado, toda esta parte suroeste de Turquía está muy abandonado. Maravillas naturales, cultura y unas playas kilométricas sin más turismo que cientos de barquitos yendo y viniendo.
Y nos vamos ahora a ver piedras milenarias de las de quitar el "sentío".
La realidad es que a mi el "sentío" se me quitó muchos años antes viendo Efes/Éfeso, Milet/Mileto y Didim/Dídima entro otros, después de ver el templo de Apolo y Artemisa, la cuna de Tales (el de Mileto) y toda una ciudad del siglo XI antes de Cristo, lo demás te hace un poco de cosquillas al verlo.
Aunque también es verdad que Myra, Xhantos o Tlos impresionan un poco...
Sin pagar peaje nos vamos a Myra, ciudad origen de Papa Noel, para cerrar el post de hoy.
Después de terminar de leer esta entrada, yo me pongo a escribir mi cartita a San Nicolás/Papá Noel/Santa Claus para que por buena me regale un teatro :-)
Dicen que San Nicolás nació en Patara, antigua ciudad Licia (objeto de post en nada) que hoy es un mini pueblo con 3 casas y una gran playa... En Myra fue donde "ejerció" como obispo y es ahí donde está su templo.
Hay que ir a Demre para visitar Myra, más que nada porque Myra son ruinas en las que, por ahora, no dejan quedarse a dormir.
Miles de rusos peregrinan a la antigua Myra, al templo de San Nicolás, así que la visita al templo es bastante incómoda. Caminas entre aspirantes a astronáutas, astrofísic@s, modelos y futuras "señoritas de moral relajada" de los suburbios de Estambul y sus papás y mamás tod@s regordetes y con vodka en la cantimplora.
Y nos vamos ahora a ver piedras milenarias de las de quitar el "sentío".
La realidad es que a mi el "sentío" se me quitó muchos años antes viendo Efes/Éfeso, Milet/Mileto y Didim/Dídima entro otros, después de ver el templo de Apolo y Artemisa, la cuna de Tales (el de Mileto) y toda una ciudad del siglo XI antes de Cristo, lo demás te hace un poco de cosquillas al verlo.
Aunque también es verdad que Myra, Xhantos o Tlos impresionan un poco...
Sin pagar peaje nos vamos a Myra, ciudad origen de Papa Noel, para cerrar el post de hoy.
Después de terminar de leer esta entrada, yo me pongo a escribir mi cartita a San Nicolás/Papá Noel/Santa Claus para que por buena me regale un teatro :-)
San Nicolás de Bari alias Papá Noel
Dicen que San Nicolás nació en Patara, antigua ciudad Licia (objeto de post en nada) que hoy es un mini pueblo con 3 casas y una gran playa... En Myra fue donde "ejerció" como obispo y es ahí donde está su templo.
Hay que ir a Demre para visitar Myra, más que nada porque Myra son ruinas en las que, por ahora, no dejan quedarse a dormir.
Miles de rusos peregrinan a la antigua Myra, al templo de San Nicolás, así que la visita al templo es bastante incómoda. Caminas entre aspirantes a astronáutas, astrofísic@s, modelos y futuras "señoritas de moral relajada" de los suburbios de Estambul y sus papás y mamás tod@s regordetes y con vodka en la cantimplora.
La iglesia es mona pero no mata, de estilo bizantino.
Si no la visitamos no pasa nada pero conviene hacerlo para ganar puntos en Navidades, así en la Post Data de la carta, le podemos decir a Papá Noel que hemos pagado la entrada a su casa y rezado un Padre Nuestro y 3 Aves Marías ¡¡seguro que le mola!!
Hecha la visita, nos vamos a ver piedras.
En Myra está el anfiteatro más grande mejor conservado, teniendo en cuenta que Éfeso y nuestra querida Mérida están reconstruidas cual castillo de Exín.
Y tumbas licias excavadas en la roca, impresionante, bueno, al menos a mi me lo parece, bien es cierto que yo soy de fácil impresionar con cosas bellas sea de la naturaleza que sea.
Nuestros viajes están llenos de curiosidades, anécdotas, imprevistos, sorpresas... de todo tipo, calibre y condición. Algún día intercalaré posts contando algunas de las cosas que nos ocurren y hacen que seamos tan peculiares como somos o a lo mejor nuestra peculiaridad hace que nos pasen las cosa que nos pasan.
En Demre, caminamos unas 50 veces sobre nuestros pasos y nuestras huellas de neumáticos, buscando una tumba. No porque fuera de alguno de nuestros ídolos, dioses o familiares, no, era importante encontrarla porque Jorge había leído en una guía (aunque nuestros viajes son de ensayo y error siempre improvisamos sobre guías turísticas y libros de viajes) que era lo más señalado de Demre/Myra...
Esta es la tumba...
Sin comentarios...
Lo que más me gustó y me hizo saber lo realmente importante y por tanto ser yo una nimiedad en el infinito, es que todas las piedras, tiradas y descolocadas, están numeradas, formando en el suelo, el puzzle enorme de lo que fue la cuna de la civilización actual, unos cuantos siglos atrás... Los animalitos del señor cobran más importancia que uno caminando entre esas piedras.
Y después de las piedras, un paseo por Demre actual (actual de 2005 para mi)
Es un pueblecito muy pequeño, pesquero, con mucho verde y una playa pequeñita, no mucho más a destacar.
Ahora, bien merecemos un café, un té, un baño en la piscina o un chapuzón en el mar.
Pronto más Turquía:
Miss A
ANEXO: Sigo pidiendo disculpas por no entrar ni comentar en vuestros blogs con la constancia anterior pero sigo estudiando y preparando el monólogo del día 1 de septiembre.
Y tengo que dar LAS GRACIAS ENORMES a Marta, InmaAurora y Rous porque han nominado este Dolce Far Niente con otros 3 premios maravillosos ¡¡¡¡¡¡¡AAAHHHHHH!!!!!!!
Ando sin tiempo para hacer el post de agradecimiento y mis nominaciones pero prometo que este finde lo hago :-)
Gracias por vuestra compresión.
Si no la visitamos no pasa nada pero conviene hacerlo para ganar puntos en Navidades, así en la Post Data de la carta, le podemos decir a Papá Noel que hemos pagado la entrada a su casa y rezado un Padre Nuestro y 3 Aves Marías ¡¡seguro que le mola!!
Hecha la visita, nos vamos a ver piedras.
En Myra está el anfiteatro más grande mejor conservado, teniendo en cuenta que Éfeso y nuestra querida Mérida están reconstruidas cual castillo de Exín.
Y tumbas licias excavadas en la roca, impresionante, bueno, al menos a mi me lo parece, bien es cierto que yo soy de fácil impresionar con cosas bellas sea de la naturaleza que sea.
Nuestros viajes están llenos de curiosidades, anécdotas, imprevistos, sorpresas... de todo tipo, calibre y condición. Algún día intercalaré posts contando algunas de las cosas que nos ocurren y hacen que seamos tan peculiares como somos o a lo mejor nuestra peculiaridad hace que nos pasen las cosa que nos pasan.
En Demre, caminamos unas 50 veces sobre nuestros pasos y nuestras huellas de neumáticos, buscando una tumba. No porque fuera de alguno de nuestros ídolos, dioses o familiares, no, era importante encontrarla porque Jorge había leído en una guía (aunque nuestros viajes son de ensayo y error siempre improvisamos sobre guías turísticas y libros de viajes) que era lo más señalado de Demre/Myra...
Esta es la tumba...
Sin comentarios...
Lo que más me gustó y me hizo saber lo realmente importante y por tanto ser yo una nimiedad en el infinito, es que todas las piedras, tiradas y descolocadas, están numeradas, formando en el suelo, el puzzle enorme de lo que fue la cuna de la civilización actual, unos cuantos siglos atrás... Los animalitos del señor cobran más importancia que uno caminando entre esas piedras.
Y después de las piedras, un paseo por Demre actual (actual de 2005 para mi)
Es un pueblecito muy pequeño, pesquero, con mucho verde y una playa pequeñita, no mucho más a destacar.
Ahora, bien merecemos un café, un té, un baño en la piscina o un chapuzón en el mar.
Pronto más Turquía:
Miss A
ANEXO: Sigo pidiendo disculpas por no entrar ni comentar en vuestros blogs con la constancia anterior pero sigo estudiando y preparando el monólogo del día 1 de septiembre.
Y tengo que dar LAS GRACIAS ENORMES a Marta, InmaAurora y Rous porque han nominado este Dolce Far Niente con otros 3 premios maravillosos ¡¡¡¡¡¡¡AAAHHHHHH!!!!!!!
Ando sin tiempo para hacer el post de agradecimiento y mis nominaciones pero prometo que este finde lo hago :-)
Gracias por vuestra compresión.



































