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miércoles, 4 de marzo de 2020

Gatita enamorada de la flor de té



Este es el nombre de la mesa romántica para un primer encuentro de "El té de los miércoles con Miss A".
Once eventos privados, uno cada primer miércoles de mes,  por rigurosa y exclusiva invitación, con los que quiero presentar mi nuevo proyecto: Dolce Far Niente by Miss A, empresa de organización de eventos exclusivos y personalizados en los que yo me encargo de todo para que tú disfrutes de tus invitados y seas la anfitriona perfecta.

Con estos "Tés de los miércoles con Miss A", quiero reunir a mujeres maravillosas en torno a una mesa bonita que decoraré siguiendo una temática, una puesta en escena y mini escenografía en cada mesa unidas a una experiencia, cada día diferente.
No se sabrá que tipo de experiencia será hasta que lleguemos a mi casa o emplazamiento elegido. Prefiero una casa para así mostrar la filosofía de este proyecto: decoro tu evento privado para que disfrutes de tu Dolce Far Niente.
Me encargo de todo: desde avisar a tus invitados hasta dejar recogido todo lo que preparemos, pasando por la decoración, consejos sobre experiencias con las que agasajar a tus invitados, el catering si lo deseas, colocar cada uno de los bocados del manera exquisita... Todo lo que imagines y desees para la fiesta que quieras: cumpleaños, aniversario, despedida de soltera o bridal shower, bautizo, baby shower, comunión, reunión de amigas, inauguración de casa nueva...
Y mi especialidad: ayudarte a preparar una fiesta sorpresa para un ser querido, prometo que disfrutarás de cada paso sin estrés, yo me encargo ;-)

Y ahora paso a explicar este primer té.

Miércoles 5 de febrero de 2020

Historia de esta gata bella enamorada.

Érase una vez una gatita blanca, bella y coqueta de nombre Mía. 

Mía vivía desde siempre, bueno, desde que la adoptaron, con Don, un gato blanco grande y protector que bebía los vientos por ella.  
Don había sido un pequeño gato callejero, su mamá humana Ali, lo encontró una noche de lluvia torrencial bajo un coche, lloraba y maullaba pidiendo clemencia por su única culpa: haber nacido en la calle. 
Ali no pudo mirar a otro lado, vio al pobre Don, que entonces solo se llama gato callejero, tan desvalido y empapado que sin pensarlo, lo envolvió en su chaqueta de lana gris y se lo llevó corre que te corre a casa. 

Don, tímido y asustado, pasó la primera noche de su vida bajo techo, sin frío, con comida rica bien diferente a lo que solía encontrar en cubos y esquinas. Fue feliz. 
La humana lo secó con toallas calentitas y peinó su enredado pelo con cuidado, le ofreció un cojín blando y muy suave y le hablaba con ternura, sin gritos. Don no podía dejar de llorar agradecido y decidió que desde ese mismo momento, esa humana sería la persona más querida y cuidada del mundo, de eso se iba a encargar él, así que, de madrugada, con timidez pero ya sin miedo, se acurrucó, sin pedir permiso, al lado de Ali que lo arrulló hasta que volvió a quedarse dormido, relajado, protector ¨sabiendose¨  protegido.

Todo era agradecimiento entre Ali y Don, mimos, arrullos mañaneros y juegos. 

Ali, cada  mañana, hacía un brebaje que olía deliciosamente, ella lo tomaba mientras lo miraba sonriente, sin pensar en el tiempo, mientras él desayunaba bolitas de sabores muy ricos. Era su momento favorito, compartían tranquilos, lo que les depararía del día.
Ali le contaba a Don los quehaceres que le esperaban fuera de casa mientras le recordaba que volvería muy pronto para jugar un ratito los dos a ver quien cazaba antes a un ratón.
Ali no sabía que Don siempre la dejaba ganar, con un solo zarpazo hubiera podido dejar fuera de combate a ese ratoncito que se movía en círculos de manera mecánica, pero le gustaba correr por toda la casa dando ventaja a Ali... así, además de ponerse muy contenta y darle achuchones, le daba chuches, y eso bien valía hacerse el torpe con el ratón.  

La vida de Don y Ali transcurría tranquila, llena de paz y cuidados mutuoshasta que un día, la paz se fue a la "shit"... La vecina entró con un mini saco de pelos blancos que no dejaba de maullar a gritos... 
Pufff... que-pesadilla-era-esa-porDiosbendito.
Parece que la vecina había encontrado al saco de pelos en la rueda de su coche la noche pasada. 
Por supuesto, dijo, si Ali no lo quería, y creía que sí porque se parecía a Don... "¿Perdona?... ¿¡que esa...  cosa... se parece a mi!?"... no tendría más remedio que meterlo en una bolsa y tirarla a un contenedor...

Desde ese momento, la bola de pelos gritona, pasó a llamarse Mía, a dormir en el cojín de Don, a comer todo lo que pillaba, arañar cualquier cosa que encontrara a su paso y, sobre todo, a bufar a Don escondida en cada esquina... 

Adorable, decía Ali... Don no lo entendía aunque, la verdad, poco a poco fue comprendiendo. 
Mía, a los pocos meses de llegar para romper la rutina de la casa, se convirtió en una belleza estilizada de ojos azules, pelo largo brillante, cola sensual y  la tortura de Don.
Cayó rendido a sus pies, a sus patitas mejor dicho. Mía, arrebatadora, cambió sus chillidos por maullidos dulces y ronroneos. Le dejaba compartir, a veces, el cojín que antes fue de Don; con un poco de suerte, jugaban juntos con el ratón, hasta que Mía se cansaba, miraba con indiferencia y se iba bajo la ventana a hacerse la toilette para estar más bella, si es que se podía estar más bella, 
Las mañanas seguían siendo de desayuno compartido con la humana, té y bolitas, el resto de día para seguir a Mía por donde quiera que ella fuera. 

Una mañana, Ali trajo algo que puso sobre la mesa. 
Mientras hacía su brebaje de delicioso aroma y Don desayunaba bolitas ricas, Mía subió a la mesa, miró el objeto nuevo que Ali había traído, lo observó despacio, lo olfateó y escudriñó hasta el último poro de lo que Ali llamó, orquídea exótica carnosa: "Mira, Mía, es bella como tú, blanca, elegante y tan atrayente como eres tú"


Desde ese momento, Mía, se enamoró de la orquídea, se quedó a su lado admirando su belleza. Don, de pié junto a ella. 
Ali todas las mañanas disfruta de su delicioso y aromatizado té mientras que Mía admira la belleza de la orquídea que no es más que el reflejo de su propia belleza y Don, extasiado, vigila la escena. 
Los tres se cuidan, se quieren, se respetan. 
La orquídea y el aroma del té los hizo ser nombre de una mesa de "Él té de los miércoles con Miss A" 

Y ya. Fin del cuento, por ahora... me da que esto me va a servir de inicio para elaborar una bonita historia felina. Por ahora los protagonistas se quedan en boceto y en fotos... 


¿Y qué es este Té de los miércoles con Miss A? Te lo explico con esta primera tarde de té.
Invitadas de lujo para inaugurar esta nueva propuesta.
Cuatro mujeres de 10 con mucho que contar.

Así las podéis encontrar en instagram: 
Patricia Cervantes @cocoyalma  
Patricia Benayes @estirandoeltiempo
Carola Torquemada @wineoclock (próximamente)


A estas mujeres unimos a nuestra "experiencia": Alicia Ocha, experta en tés, con la que disfrutamos, yo me incluyo porque me lo pasé requetebién, de la charla distendida, un té y una experiencia diferente: una degustación de tés orientales con ceremonia incluida siguiendo los ritos ancestrales que  las dieron origen. En instagram es @aliciaocha
Probamos, olimos, tocamos diferentes tés, Alicia nos explicó como se hace esta ceremonia, agua caliente, una bonita mes de bambú, los vasitos de cata, los diferentes "infusionados",  curioso descubrir que estos tés de hoja entera y de calidad excelente, varían su aroma dependiendo de la persona que toque el vasito degustación, por eso Alicia no nos los pasaba, los cogimos nosotras, descubrimos que el aura personal impregna la esencia y el roma del té. Fue una experiencia edificante para los sentidos.
Uno de los tés con los que nos deleitó Alicia tenía unos veinte años, y la planta de la que provenían sus hojas, más de mil años, un lujo.


Un mantel blanco de hilo muy fino con flores bordadas a mano como fondo para este té en blanco y rosa.
Tazas de porcelana con flores blancas y rosas, cubiertos en dorado que siguen el filo de las tazas. Vasos y copas de champagne en finísimo cristal de bohemia rosa transparente. Decantador en cristal de bohemia utilizado esta vez para el agua perfumada de rosas y flores de azahar.


Complementamos la composición que da nombre a nuestra mesa de este miércoles, una pequeña escenografía sobre una gata enamorada de la flor del té. 
Gatas en cerámica blanca, jarrón de cristal tallado con flores blancas y rosas, libros blancos, candelero de plata con vela rosa, pequeñas velas rosas y blancas.


Los postres forman parte de la misma escenografía: bandeja de pie en cristal tallado con macarons adornada con taza de porcelana y flores, bandeja de plata original de los años 20 con croissants variados, bandeja de cristal con pastelitos de frutas, completa el rincón dulce una bombonera de cristal con bolitas de chocolate negro relleno de frutos secos con cobertura rosa y plata.


Los bocados salados, en dos bandejas de cristal, tartaletas de aguacate y pepino, mini hojaldres rellenos de manzana, apio y nuez con salsa veganesa y mini hojaldrines de remolacha y manzana. 


Tés variados y nuestra cata de té de la mano de Alicia.


El diseño gráfico de nuestros menús de "El té de los miércoles con Miss A" así como de los menús de los eventos realizados por este DOLCE FAR NIENTE BY MISS A, es de Valentina's Moon, la podéis encontrar en instagram como @valentinasmoon

Con este proyecto que inicio, poco a poco, con cambio de nombre y servicios de Sweet Baby Shower a Dolce Far Niente by Miss A, voy a unir dos de mis grandes pasiones; ya sabéis que mi primera gran pasión son los animales, mis gatas bellas Coco y Mico, mis amigos, el chocolate, el champagne y la charla... En este caso no me refiero a estas pasiones sino a otras: escribir y disfrutar de las cosas bellas que nos regala la vida.
Podré aunar todo, de hecho, también con el chocolate, el champagne y la charla.

Pronto un nuevo "El té de los miércoles con Miss A" 

Un placer.
Miss A












martes, 27 de septiembre de 2016

Creme Delacreme



Aquí sigo, en mi empeño de sobrevivir como vegana en restaurantes chic, con glamour, elegancia o todo junto.
¿Y que necesidad tienes, Miss A, de complicarte tanto la vida? Os preguntaréis. 
Y eso mismo me pregunto yo, con lo fácil que sería ir a restaurantes vegetarianos.
Sí, sería mucho más fácil, pero también bastante aburrido, y desde luego Miss A aburrida pierde mucho interés, encanto y sin duda, ganas de escribir.
¡Lo que me motiva a mi un reto! 

Hay un sitio que en Justicia, el barrio, y por justicia, excelente, merece un Dolce Far Niente por todo lo alto.
Es poco Vegan pero es tan Dolce Far Niente que suple el Vegan con creces.

Y una vez más hablo de mi querido Alfonso, mi gran amigo que tanto cuida el que yo coma a gusto y rico a la par que vegano y sin que mi conciencia sufra ni un miajita.

Una noche de mucha charla y hambre, nos fuimos a este Creme Delacreme, sito en la Calle Santo Tomé número 6, dispuestos a saciar ambas emociones con el arte de la oratoria maridado con una cena mediterraneamente sana; la charla fue animadísima arreglando el mundo de la construcción y el interiorismo, la cena, puro creme dela creme.



Ya sabéis,  no voy a contar lo que podéis leer muy bien documentado en la web del restaurante, Creme Delacreme 
Podéis echar un vistazo también a multitud de referentes bloqueros y blogueriles hablando sobre este fantástico restaurante, curioso, todo lo que he leído huele a lo mismo... Por esta y por otras razones mucho más personales, es por lo que me niego a hablar de cómo es cada restaurante o qué comer como recomendación, para decir lo obvio, ya están los otros, Miss A y yo sólo hablamos de experiencias. 

Total, que nos dispusimos con carta en mano, a ver con que platicos saboreábamos la noche.
No fue fácil... Bueno sí, en realidad, fue fácil... En la carta no encontré un sólo plato ni medio libre de animalitos o derivados así que, cerré el librillo que enumeraba el menú y pregunté si me podían hacer algo, lo que quisieran, cuyos ingredientes estuvieran libres de maltrato animal.
¡Sorpresa! El delicadísimo trato con el que fuimos tratados Alfonso y yo desde que cruzamos el zaguán de entrada, se convirtió en puro corazón. 
Por primera vez desde que he decidido dejar de decir que soy alérgica a ciertos alimentos y sencillamente digo que no como animales, Mónica, Alma de este Creme Delacreme, sonrió y me dijo  con una amabilidad extrema que sabía que en el menú había poca opción vegetariana, que era una asignatura pendiente a la que debían aplicase.

Lo reconozco, en cuanto una persona se dirige a mi con educación y pulcra amabilidad, me derrito viva, soy una mujer fácil :-) 
Si a esto unimos que Mónica es una mujer bellísima de gran elegancia y saber estar natural, pues me tienen ganada hasta la muerte en este Creme Delacreme
¡Y encima tiene detalles turquesas y juegos de tazas de porcelana antigua en la decoración! 
No se puede pedir más. 


Nos quedamos en que yo estaba medio derretida al advertir respeto y complicidad al expresar mi complicada dieta... 
Mónica me indicó qué platos de la casa podían hacerme para que pudiera comer tranquila. La elección fue:
- un delicioso salmorejo al que ellos añaden helado de mora y que yo disfruté sin ese aderezo.
- arroz con verduras apto para protagonizar un top de arroces verdes sin absolutamente nada que envidiar a ningún arroz de otro tipo.

En este momento hago un añadido a mitad de post. Este viernes pasado volví a  Creme Delacreme con unos buenos amigos y el arroz verde fue mi elección sin dudarlo, de entrada, un gazpacho verde de tomate verde y perejil verde, deliciosamente verde. 
Si sigo así, al final Miss A será Miss V. 

De las opciones de toda la vida de Dios, por lo que intuí, los pescados se llevan la corona laureada, pero también se puede elegir diferentes platos con carnes, seguramente todos perfectos, pero, no es mi cometido sugerir propuestas culinarias y mucho menos si contienen animales, eso sí, Mónica me asegura que en breve van a cambiar la carta introduciendo varias opciones vegetarianas ¡bravo! 



Este Creme Delacreme está lleno de detalles decorativos de los que sabes hecho con clase y conocimiento exacto de las reglas del buen gusto.
Mi querida Edyta de Edyta Diseño & Decoración aprobaría cada rinconcito, de ella he aprendido mucho y bien, por ejemplo, a distinguir marcas de papeles pintados, el de palmeras será de su agrado :-) Las sillas Chippendale le pondrán una sonrisa en la cara, el uso de las jaulas con las porcelanas antiguas, la espectacular lámpara original del techo, el baño imperdible, en fin, detalles que hacen obligada más de una visita a Creme Delacreme para disfrutarlo por entero. 


Mi experiencia Creme Dela creme es de las de toma pan y moja :-) en salsitas veganas, claro.

La casa sabe tratar al cliente con esmero y corrección, sin empalagos ni azúcares.
El tempo de servicio es perfecto para una conversación animada entre copa y copa. De vinos, ya sabéis, no entiendo nada más que si me gusta o no y sé que en la cena del viernes pasado con mis amigos de vida Ana y Juanjo ( de vida... el otro día calculamos que Juanjo y yo somos amigos de hace más de 30 años...) disfruté de cada bocado y cada sorbo con placer. 

Quizás, y es sólo un quizás por eso de buscar la perfección, el pan de la Creme no es del todo cremoso, es decir, quizás y sólo quizás si ofrecieran la posibilidad de dos, tres panes de estos de los que tanto saben los que saben de harinas, jugosos, con cuerpo, suaves o aromatizados en boca... sería un plus para una carta muy bien seleccionada, y en nada con más opciones vegetarianas será ya uno de los restaurantes referentes de la zona.


Para rematar mi cena, el maestro pastelero tuvo a bien hacer esta delicia de fruta sin más aderezo que los propios colores y texturas, que voy a decir además de que fue la fruta más elegante jamás comida ¡gracias! 

Poco más que añadir excepto que tengo pendiente un brunch de sábado en este Creme Delacreme, pinta muy especial sin duda.
¿Quedamos?

Miss A

PS: Una vez más, todas las fotos de este post excepto la foto de la fruta, han sido robadas con absoluta nocturnidad de la red social pública Pinterest. 


martes, 16 de agosto de 2016

Tatel




Tres fotos. Así, de entrada. 
Tres veces me he puesto a escribir sobre Tatel y tres veces me ha interrumpido Coco Miss Mundo, mi gata maravillosa por supuesto adoptada...

Escucho o leo Tatel e inmediatamente mis neuronas recuerdan imágenes divertidas, siempre he ido con gente a la que adoro, siempre ha estado lleno de comensales guapos y siempre me lo he pasado bien. Mucho siempre en poco espacio... 

Tatel es el restaurante de moda en Madrid, lo curioso es que lleva siendo de moda dos años,  impensable para Madrid y más impensable aún para un restaurante, pero es que es un espacio cuidado al máximo. Sus propietarios, hombres que sin ser de la moda llevan de moda tiempo: Rafael Nadal, Paul Gasol y Enrique Iglesias, mola ¿sí? ¡Sí! 
Ya sabéis, para leer de manera inequívoca sobre Tatel, picad Tatel :-) 

Resumiendo: local súper actual con una decoración de los gloriosos años 20, con el mejor servicio que yo he disfrutado en mucho tiempo en Madrid ( mira que flojea este punto en Madrid en particular y en España en general) música en vivo, gente mega guapa, deliciosa carta, una coctelería de primera y, y, y rincones a cada cual más cuco para ir más de tres y cuatro veces. 

Esta vez, los colores son de la paleta del otoño, perfecto para mi. Envolvente y sugerente a partes iguales. 
Un guiño a la estación verdaderamente romántica y creativa; la primavera está sobrevalorada... 
La estación de las mentes soñadoras y los sueños suelen estar hechos de colores ocres, beige, dorados, con algún toque turquesa y adamascado como el propio Tatel. 

Abierto de la mañana a la noche, con momentos para el brunch, un aperitivo, la hora del té, una merienda cena, cena al uso y copas hasta la madrugada.
El brunch de Tatel es una asignatura pendiente pero en breve iré, os contaré. 



En Tatel la experiencia anímica es maravillosa, te sientes bien, cuidado y guapo, eso es importante para mi, una ya va teniendo una edad... incluso dos, y lo de sentirte cuidado y guapo, guapa en mi caso, es un detalle que no debo dejar pasar por alto, últimamente le doy más importante a ese detalle que a la propia comida, total, voy a comer verduras vaya donde vaya... 

El caso es que he ido a Tatel en circunstancias anteriores a mi veganismo ( aunque cuando fui las primeras veces ya no comía carne) y sigo yendo ahora que mi petardez no sólo exige un 10 en viandas y servicio sino también en que esas viandas no contengan ninguna clase de animal ni derivados, yo no como animales, no, no, no. 




La carta de Tatel es extensa con mesura, es decir, tiene el suficiente número de platos para deleitar a todos los paladares gustosos pero no te hartas de ver nombres sin saber si decidirte por uno u otro.
En mi caso, siempre me dejo aconsejar :-) Les pido que me hagan lo que consideren que puedo comer sin que pese sobre mi el maltrato animal.

Mis habituales: 
- El salmorejo, sin jamón, de los mejores que he comido. Voy a empezar un ranking de salmorejos :-) Al ser un fijo en mi menú fuera de casa, me estoy haciendo una experta, 
- Las alcachofas deliciosas, sin jamón, las verduras son siempre de primera. 
- La ensalada de quinoa, para mi sin queso feta, muy buena y sobre todo bien realizada, con la mezcla perfecta de ingredientes. 
- Mango... ¡Que voy a decir de un mango exquisitamente cortado y al punto de maduración! Pues que lo pidas.

Para los vegetarianos no estrictos, la tortilla trufada es un must imperdible, yo dejé de pedirla hace más de un año ya, pero la recuerdo como exquisito manjar para los sentidos.
Las croquetas un pedacito de cielo que se deshace entre las papilas gustativas.



En Tatel, como ya he dicho, me siento guapa... 
Quizás tenga que ver en esto sus cocktails... Imposible pedir uno solo así que, después de un par de cualquier combinado al gusto que pidas, no necesitarás ni botox ni photoshop, la sonrisa en tu cara te hará ser la más bonita o el más bello del reino, porque, sin duda, de un reino de bellezas se trata este Tatel. 

Un cotilleo de vampira: tienen una ventana indiscreta... Ssshhhhhh no se lo digáis a nadie... Id y haced buen uso de vuestro punto voyeur...

Quizás, sólo quizás porque no le he dedicado el tiempo suficiente en mi exigencia a pensarlo, echo de menos una terraza abierta, tomar una copita disfrutando de las luces del Paseo de la Castellana a la distancia suficiente como para no agobiarnos con el ruido del Paseo de la Castellana puede tener su vuelta y media de encanto, aunque, puede que no... La manía anti glamour del cigarrito echa para atrás cualquier intento de respirar mientras degustamos nuestra elección culinaria. 

Por otra parte, este Tatel tiene un puntito de horterismo creciente. Dado que es pura moda, precio medio alto, situación perfecta para que el bendito EGO engorde sin necesidad de comer... Resulta tremendamente irritante la colección de estulticia con piernas, enfundadas de lo más chic casi siempre, eso sí, que se aposta en la puerta dejando de lado su esperada educación ( al ir enfundados tan chic, que menos que se note el colegio de pago y la Universidad privada) y luchando por ver quien la tiene más larga... la estulticia, digo... 
Este momento esperar que te traigan el coche, echa por tierra toda la bonita experiencia gastronómica y sensorial vivida. 


Pero bueno, pasando por alto eso de tener que salir por la misma puerta que un montón de EGOS con piernas, el restaurante Tatel está en mi lista de los valores seguros para quedar como una perfecta Cicerón de la calidad de la cocina y el diseño madrileños. 
Para una vegana enamorada del Dolce Far Niente y los rincones con glamour, esta propuesta es perfecta, la diligencia y buen saber hacer de todo el personal de la casa hacen que me guste volver una y otra vez.
Así que, amigas, tacones, una bonita sonrisa y a la orden cuando queráis para ir a saborear cualquiera de los cocktails de la carta del maestro coctelero. Amigos, si os apetece, ya estoy en edad de dejarme invitar. 

¡Os espero! 
Miss A

PS: Todas las fotografías de este post han sido robadas sin miramientos y con nocturnidad de la red social pública Pinterst. 

martes, 12 de julio de 2016

Dolce Far Niente... VEGAN


Ufff... Hacía mucho que no entraba por aquí.
Nunca es tarde... y esta vez sin duda, la dicha es buena. 
Y ni saludo ni nada... ¡Hola! ¿Cómo estáis? :-) Encantada de recibiros de nuevo por aquí, ya sabéis, coged sitio, un té, unas pastitas ricas y tomaos vuestro tiempo. 


Mis neuronas llevan tiempo algo encriptadas y siento la necesidad apremiante de pegarles un palo a ver si vuelven en sí.
Como bien sabéis, si no lo sabéis ya os lo digo yo con gusto, yo tuve un blog, éste. 
Me llevaba tiempo cultivarlo porque soy de las que escribo y escribo, no soy de las de fotos divinas y ya, me gustaría pero no; no soy fotógrafa, ni siquiera tengo cámara de fotos, sólo tengo neuronas, ahora en estado de letargo pero despertando, y con ellas, con mis neuronas, escribo, normalmente, teatro. Ahora también en estado de pausa lo de escribir teatro, es lo que tiene que las neuronas se duerman,  las musas se olvidan pronto, son flor de un día...

Total, que he pensado con la única neurona activa: "¿y si retomas el blog? Lo mismo empiezas a escribir de a poquito y te animas a pasarte de nuevo las noches en vela dando forma a personajes e inventado vidas"
Y en eso estoy, de a poquito con el blog a ver si esto me lleva de nuevo a los libretos.
Pero... 

NEURONA ACTIVA: ¿Qué escribo?
Pensó mi neurona activa, y como no había ninguna otra neurona despierta para contestar, se dejó llevar y le contestó el corazón 
CORAZÓN: Escribe de lo que ahora proporciona tu felicidad absoluta.
NEURONA ACTIVA: ¿Vaguear? 
Pensó mi neurona activa 
... no sé si eso da para más de dos o tres palabras... 
CORAZÓN: ... Animales 
NEURONA ACTIVA: ¡Ah! Seguir mareando a la gente para que adopte y que no compre, que no abandonen, que traten con respeto a los hermanos no humanos... Hmmm ¡mola! Sí, me llena de felicidad pero puede que me bloqueen más aún de lo que ya me bloquean por pesada... 
CORAZÓN: Tienes razón, querida neurona, sin duda eres activa en eso... Pensemos pues.
Y tras unos días de pensamientos y emociones, ambas, se unieron en la solución.
CORAZÓN Y NEURONA ACTIVA: ¡Cómo ser vegano y no morir en el intento yendo a restaurantes de moda, con amigos divinos y disfrutando del más puro Dolce Far Niente!



Y en esas me encuentro :-)
Escribiendo dialogos, dando forma a personajes, escribiendo sobre mi felicidad absoluta aderezando brunch, comidas, cenas, tés, copas...
La fórmula es sencilla: me encanta quedar con mis amigos, forma parte intrínseca de mi, por otra parte, es un suplicio ir a restaurantes no vegetarianos, la resolución se irá desgranando en este Dolce Far Niente Vegan.
Porque, no sé si sabéis, si no lo sabéis, también os lo digo con gusto y amor, mi vida ha dado un giro gordo gordo hacia el respeto absoluto a los animales, trato de buscar la coherencia entre corazón y cabeza y eso me ha llevado al veganismo.


NEURONA ACTIVA: Y eso ¿qué es? ¿Por qué extravagante rareza te ha dado ahora?
CORAZÓN: Ni extravagancia, ni rareza, querida neurona, es una maravillosa filosofía de vida que ha puesto mi mundo del derecho, hace que me sienta bien, soy feliz, soy coherente, he conectado con mi yo de niña que durante tanto tiempo enladrillé y encapsulé y consigue serenar mi espíritu aunque al mismo tiempo llore cada día sabiendo de tanto dolor injustificado que sufre el mundo animal, mis queridos peluditos. 

En esta segunda etapa Dolce Far Niente sigo con la máxima de no contar por aquí lo que con tanto esmero y desmesura cuenta Google en la Wikipedia y en cientos de links.
Para saber un poco más sobre veganismo os invito a consultar, por ejemplo, estos links de la Wikipedia:
Veganismo
Vegetarianismo

En mi caso soy vegetariana estricta, es decir, no como animales ni derivados de animales, no carne, no pescado, no leche, no derivados de la leche, no huevos ¡Y tan feliz que estoy!
- ¿Qué que pasa con mi analítica? Está perfectamente bien, gracias :-) ¿Y la tuya?
- ¿Que me faltarán proteinas? No, tranquilos, ingiero proteinas de las buenas, de las no dañinas, legumbres, chía, avena, quinoa, frutos secos...

Y de ahí esta segunda parte del Dolce Far Niente ahora Vegan.
Sabéis... y si no, os lo digo :-) me encantan los sitios chic, los restaurante chulos, lo más fashion que te mueres de petardez... 
Me encanta quedar con amigos y pasar horas de charla; la comida, el té, un brunch, es la excusa perfecta para vernos y llenarnos de vitamina A ( de Amigos, de Amor, esta vitamina es la más necesaria para el bienestar completo y la única que no se encuentra en los alimentos) peeeeeero a veces es complicado. Los restaurantes no vegetarianos, ofrecen limitadísima oferta para vegetarianos estrictos ( los que no comemos ni leche, ni sus derivados, ni huevo) por no decir inexistente.

Aquí iré relatando mi experiencia, siempre desde un punto de vista totalmente personal, de manera completamente subjetiva, sin casarme con nadie ni venderme a marcas, productos, locales ni personas. 
¿Podrá un vegano disfrutar con sus amigos de una cena en los sitios más cool de la ciudad?
¿Será posible un brunch de moda sin tener que ir "bruncheada" de casa?
Y una tarde de té ¿Disfrutaremos de una mágica tarde de amigas sin morir de hambre en el intento?
De todo esto y de mucho más en este Dolce Far Niente Vegan :-)

Miss A ataca de nuevo esta vez con el respeto a los animales por bandera y el objetivo de buscar el restaurante no vegetariano perfecto para una vegana poco convencional, tenido en cuenta lo poco convencional que ya es ser vegana.


No es mi objetivo convencer a nadie de las bondades de todo tipo que ofrece el veganiso, no, no, no, ni se me ocurre, esto es cuestión de conciencia y ética en la mayoría de los casos y racionalidad en otros cuantos. Cada uno que ingiera lo que considere oportuno.
Sólo me apetece escribir de algo, en el momento de mi vida actual escribir sobre lo que me cuesta comer fuera de casa me parece un reto fantástico para que mis neuronas vuelvan a la vida; si por el camino puedo iluminar a alguien sobre qué comer en tal o cual sitio, dónde encontrar zapatos maravillosos que no provengan de la matanza animal o dónde conseguir los mejores rellenos para empanadas caseras veganas ¡pues mira tú que bien!

Eso sí, como me encanta no pasar inadvertida en nada de lo que hago, para bien o para mal... os dejo por aquí unas fotos de veganos que seguramente admiráis con devoción y no sabías de su condición vegan :-)


Y mi favorito, Pablo Puyol, vegano de pro por convicción desde hace años, lucha a brazo partido para que los que no tienen voz la tengan un poquito, les presta la suya, maravillosa por cierto. Artista y hombre de 10.



Y por hoy, nada más, perlas. 
El martes 19 habrá un Dolce Far Niente Vegan al uso. Un brunch de 10 en todos los sentidos pero... ¿Será apto para una vegana caprichosa como yo?

Disfrutad mucho, sed felices, seamos con el prójimo como quisiéramos que la vida fuera con nosotros, amad.

Miss A

Nota: todas las fotos utilizadas en este post han sido sacadas de Pinterest.