martes, 16 de agosto de 2016

Tatel




Tres fotos. Así, de entrada. 
Tres veces me he puesto a escribir sobre Tatel y tres veces me ha interrumpido Coco Miss Mundo, mi gata maravillosa por supuesto adoptada...

Escucho o leo Tatel e inmediatamente mis neuronas recuerdan imágenes divertidas, siempre he ido con gente a la que adoro, siempre ha estado lleno de comensales guapos y siempre me lo he pasado bien. Mucho siempre en poco espacio... 

Tatel es el restaurante de moda en Madrid, lo curioso es que lleva siendo de moda dos años,  impensable para Madrid y más impensable aún para un restaurante, pero es que es un espacio cuidado al máximo. Sus propietarios, hombres que sin ser de la moda llevan de moda tiempo: Rafael Nadal, Paul Gasol y Enrique Iglesias, mola ¿sí? ¡Sí! 
Ya sabéis, para leer de manera inequívoca sobre Tatel, picad Tatel :-) 

Resumiendo: local súper actual con una decoración de los gloriosos años 20, con el mejor servicio que yo he disfrutado en mucho tiempo en Madrid ( mira que flojea este punto en Madrid en particular y en España en general) música en vivo, gente mega guapa, deliciosa carta, una coctelería de primera y, y, y rincones a cada cual más cuco para ir más de tres y cuatro veces. 

Esta vez, los colores son de la paleta del otoño, perfecto para mi. Envolvente y sugerente a partes iguales. 
Un guiño a la estación verdaderamente romántica y creativa; la primavera está sobrevalorada... 
La estación de las mentes soñadoras y los sueños suelen estar hechos de colores ocres, beige, dorados, con algún toque turquesa y adamascado como el propio Tatel. 

Abierto de la mañana a la noche, con momentos para el brunch, un aperitivo, la hora del té, una merienda cena, cena al uso y copas hasta la madrugada.
El brunch de Tatel es una asignatura pendiente pero en breve iré, os contaré. 



En Tatel la experiencia anímica es maravillosa, te sientes bien, cuidado y guapo, eso es importante para mi, una ya va teniendo una edad... incluso dos, y lo de sentirte cuidado y guapo, guapa en mi caso, es un detalle que no debo dejar pasar por alto, últimamente le doy más importante a ese detalle que a la propia comida, total, voy a comer verduras vaya donde vaya... 

El caso es que he ido a Tatel en circunstancias anteriores a mi veganismo ( aunque cuando fui las primeras veces ya no comía carne) y sigo yendo ahora que mi petardez no sólo exige un 10 en viandas y servicio sino también en que esas viandas no contengan ninguna clase de animal ni derivados, yo no como animales, no, no, no. 




La carta de Tatel es extensa con mesura, es decir, tiene el suficiente número de platos para deleitar a todos los paladares gustosos pero no te hartas de ver nombres sin saber si decidirte por uno u otro.
En mi caso, siempre me dejo aconsejar :-) Les pido que me hagan lo que consideren que puedo comer sin que pese sobre mi el maltrato animal.

Mis habituales: 
- El salmorejo, sin jamón, de los mejores que he comido. Voy a empezar un ranking de salmorejos :-) Al ser un fijo en mi menú fuera de casa, me estoy haciendo una experta, 
- Las alcachofas deliciosas, sin jamón, las verduras son siempre de primera. 
- La ensalada de quinoa, para mi sin queso feta, muy buena y sobre todo bien realizada, con la mezcla perfecta de ingredientes. 
- Mango... ¡Que voy a decir de un mango exquisitamente cortado y al punto de maduración! Pues que lo pidas.

Para los vegetarianos no estrictos, la tortilla trufada es un must imperdible, yo dejé de pedirla hace más de un año ya, pero la recuerdo como exquisito manjar para los sentidos.
Las croquetas un pedacito de cielo que se deshace entre las papilas gustativas.



En Tatel, como ya he dicho, me siento guapa... 
Quizás tenga que ver en esto sus cocktails... Imposible pedir uno solo así que, después de un par de cualquier combinado al gusto que pidas, no necesitarás ni botox ni photoshop, la sonrisa en tu cara te hará ser la más bonita o el más bello del reino, porque, sin duda, de un reino de bellezas se trata este Tatel. 

Un cotilleo de vampira: tienen una ventana indiscreta... Ssshhhhhh no se lo digáis a nadie... Id y haced buen uso de vuestro punto voyeur...

Quizás, sólo quizás porque no le he dedicado el tiempo suficiente en mi exigencia a pensarlo, echo de menos una terraza abierta, tomar una copita disfrutando de las luces del Paseo de la Castellana a la distancia suficiente como para no agobiarnos con el ruido del Paseo de la Castellana puede tener su vuelta y media de encanto, aunque, puede que no... La manía anti glamour del cigarrito echa para atrás cualquier intento de respirar mientras degustamos nuestra elección culinaria. 

Por otra parte, este Tatel tiene un puntito de horterismo creciente. Dado que es pura moda, precio medio alto, situación perfecta para que el bendito EGO engorde sin necesidad de comer... Resulta tremendamente irritante la colección de estulticia con piernas, enfundadas de lo más chic casi siempre, eso sí, que se aposta en la puerta dejando de lado su esperada educación ( al ir enfundados tan chic, que menos que se note el colegio de pago y la Universidad privada) y luchando por ver quien la tiene más larga... la estulticia, digo... 
Este momento esperar que te traigan el coche, echa por tierra toda la bonita experiencia gastronómica y sensorial vivida. 


Pero bueno, pasando por alto eso de tener que salir por la misma puerta que un montón de EGOS con piernas, el restaurante Tatel está en mi lista de los valores seguros para quedar como una perfecta Cicerón de la calidad de la cocina y el diseño madrileños. 
Para una vegana enamorada del Dolce Far Niente y los rincones con glamour, esta propuesta es perfecta, la diligencia y buen saber hacer de todo el personal de la casa hacen que me guste volver una y otra vez.
Así que, amigas, tacones, una bonita sonrisa y a la orden cuando queráis para ir a saborear cualquiera de los cocktails de la carta del maestro coctelero. Amigos, si os apetece, ya estoy en edad de dejarme invitar. 

¡Os espero! 
Miss A

PS: Todas las fotografías de este post han sido robadas sin miramientos y con nocturnidad de la red social pública Pinterst. 

martes, 19 de julio de 2016

Only You, el brunch ideal



Mi amigo Alfonso, uno de mis mejores amigos desde hace ya unos cuantos años, está pendiente de mi en cuanto a qué menús tienen en los restaurantes a los que vamos a cenar o a comer;  en realidad, mi querido amigo Alfonso está muy pendiente de mi con frecuencia. 
Puro amor, Alfonso. 

Desde que tomé la decisión de que mi dieta fuera tan estricta en cuanto a no comer  animales ni sus derivados, siempre me pregunta si prefiero este o aquel sitio, yo le digo que vayamos al más chic o al más petardo o al que combine gente guapa con platos divertidos y deliciosos, si no hay mucha variedad de vegetales, opto por pedir un plato de lechuga con aceite de oliva sobre lecho de tomates verdes fritos para cenar y ya... je, je, je... ¡Ojalá fuera así de poético lo del plato de lechuga en cantidad de sitios!
Creo que lo importante es la persona o personas con quienes compartes esa cena o comida y, por supuesto, el ambiente, el servicio, la decoración... 

Alfonso y yo somos muy parecidos en cuanto a exigencia en servicio y ambiente, él, además, gusta del buen comer así que procuramos ir siempre a sitios que sean de 10 en todo, o casi :-) 


Hace no mucho tiempo, quedamos Alfonso, Jorge y yo para un brunch de domingo con tarde  de paseo tranquilo incluido. 
La elección fue el Hotel Only You, en la Calle Barquillo de Madrid.
Ya la zona es un plus a tener en cuenta, uno de los barrios más recuperados de Madrid, lleno de encanto y tienditas bonitas para perderse. La tranquilidad de los domingos es majestuosa para un agradable paseo y si la compañía es de las buenas, el placer está garantizado.
El Hotel Only You está situado en el número 21 de la Calle Barquillo, justo en frente del Teatro Reina Victoria, otro motivo más para que toda la puesta en escena de este brunch sea brillante.


El hotel se construyó en un antiguo palacete y Lázaro Rosa Violán se encarga de su cuidado interiorismo. Pero, ya sabéis, no soy yo quién ose hablar de lo que podemos leer muy bien en los links oficiales, por ejemplo, Hotel Only You

He elegido en varias ocasiones este hotel, no sólo para brunchs con amigos o con Jorge sino también para meriendas con amigas, una copa con charla e incluso para alguna que otra reunión de trabajo, es un punto de encuentro perfecto que aúna un servicio impecable, ambiente siempre divertido e interesante y una extensa carta de bebidas de todas las clases, condiciones y graduaciones alcohólicas. 

La decoración, perfecta, excepto por unas cabezas de animales que hay en lo que yo llamo salón del lobby ( me gusta inventar espacios) seguramente colocadas estratégicamente para llamar la atención y conferir cierto dramatismo ( entiéndase dramatismo en su acepción más poética y menos terrenal de drama por drama) al espacio, pero, que se le va a hacer, a mi me horrorizan. 
Por otra parte, la perfección es en extremo aburrida y poder polemizar un poco sobre estas cabezas en un salón tan perfecto, me apasiona. 


Y a lo mío que es de lo que sé, y  ¿de qué sabes, Miss A? pues de experiencia de vida que para eso he vivido ya mucho :-) 

Cualquiera que sea la excusa para ir a "tomar algo" a este Only You es buena.
Un brunch, por ejemplo. 
Delicada ubicación de las mesas buffet para admirar primero y degustar después todas y cada una de las poquitas pero exquisitas y bien escogidas viandas que nos ofrecen. 

En el caso de que seas vegetariano, serás feliz con la maravillosa selección de quesos y yogures de frutas que tienen, de lo demás hecho con animalitos,  nos olvidamos. Los postres precisos y sobre todo Celiciosos, ya que el nuevo salón de té confitería ( me encanta esta palabra, confitería, me recuerda a mi infancia salmantina y a las Confiterías Gil de toda la vida de Dios; hay diferencias entre pastelería  y confitería) bueno, como decía antes del salto nostálgico, el nuevo salón de té más divino de la ciudad, Celicioso, está en este Hotel Only You, así que toda la pastelería del brunch lleva su firma.
Celicioso será motivo de otro post, me da que delicioso pero saldrá poco bien parado para el objeto de este nuevo Dolce Far Niente Vegan.


Si eres vegetariano estricto o vegano, pues no disfrutarás tanto de este brunch maravilloso, pero recordemos que el objeto de este blog no son los restaurantes vegetarianos/veganos sino de cómo sobrevive una vegana en restaurantes, hmmmm... llamémosles, al uso tradicional de dieta variada. 

Tienen una importante variedad  de ensaladas: verdes, de pasta, de legumbres, pero todas con queso o con pollito o con cerdito, así que, renunciamos a las ensaladas. Sí cuentan entre sus platos semi fríos, con verduras asadas, perfecta opción para acompañar con algunos de los muchos panes que tienen a cada cual más rico.
Podemos degustar aperitivos de gazpacho, salmorejo, toda clase de zumos naturales, hummus, guacamoles, así que, mi último brunch fue: 

- Un plato de entrada con un vasito de gazpacho, hummus, cazuelita de guacamole con nachos y un poco de ensalada verde a la que le quité el queso que tenía ( me da rabia porque no quiero comer ni siquiera alimentos que hayan estado en contacto con productos derivados del maltrato animal) :-( 
- Un primero de verduras asadas con un par ( quizás fueron 4 o así...) de panecillos diferentes acompañado de zumo de naranja.
- Plato principal. Este plato merece un poco de explicación.  En la carta del brunch te muestran todo lo que hay en el buffet y además, te dan la posibilidad de añadir un plato algo más contundente; no podemos olvidar que el origen del brunch viene de la composición de BR/breafast, es decir, desayuno, y UNCH/lunch, es decir, almuerzo o comida, así pues, un brunch viene a ser un desayuno comida algo tardío o tempranero según se mire ( para mi es un desayuno normal y corriente porque es a la hora que habitualmente desayuno, tarde)
Estos platos a elegir varían dependiendo la temporada de mercado, quizás por estación, no lo sé, en mi caso pedí un suculento arroz con verduras que aunque bueno estaba demasiado sabroso, para mi, o sea, o sea o sea... pasadito de sal, lo cual sirve para aumentar el zumo de naranja, o, por supuesto, pedir doble ración de cocktail mimosa u otra copa de champagne, aquí siempre el champagne más naranja, de la Veuve Clicquot, aunque en mi caso es rosa porque lo pido Rosé.


La hora del postre, aunque conviene recordar que la esencia del auténtico brunch es comenzar con el dulce, unas tostadas francesas llenas de mermelada y calorías, o unos gofres bañados con chocolate, también cabe degustar unos pancakes con sirope de arce y la mejor opción, las tres cosas con sus correspondientes aderezos.
Esta vez, nos reservamos el poste para después del salado.

Si eres vegano, la única buena cosa que puedes hacer es tostar alguno de los panes dulces y llenarlos de mermelada de frutas; si eres como yo, veggie más que vegana ( respeto mucho la filosofía vegan para considerarme una de ellos. Poco a poco, estoy segura de que mi vida en breve será 100% respetuosa con los hermanos no humanos) la cosa es que a mi fuerza de voluntad y a mi nos resulta muy complicado no comer fuera de casa algún croissant, un mini gofre o una mini napolitana de chocolate, siempre esas cosas fuera de casa y procurando que sean contadas veces con los dedos de una mano, por eso, estoy en pleno aprendizaje de repostería 100% vegana, será objeto de otro post, mi primera incursión han sido mini croissants... ¡Ya os contaré! 


Sin duda, este brunch Only You, merece un puesto de honor en el Dolce Far Niente, aunque no muy Vegan.
La experiencia para los sentidos del caprichoso es envolvente. La suavidad de los colores, fríos y sin embargo acogedores. La diligencia y buen saber hacer de cada uno de los miembros del staff, proporciona un estado de bienestar perfecto para alargar la sobremesa con una buena charla y más  champagne. 
Los comensales de mesas cercanas suelen ser entre guapos y encantadores, así que, es una buena propuesta para, quien sabe, continuar con vete tú a saber qué.

Como consejo: sería interesante ir sin coche, puede que salgamos un poquito tocados por el halo del champagne y más vale prevenir que curar.

Sin duda una recomendación de 10 Dolce Far Niente para vegetarianos no estrictos y para veganos que, como yo, apreciamos más todo lo que envuelve a un plato que el plato en sí.

Si tenemos la suerte de que alguien allegado o cercano al Hotel Only You lea este post, puede, sol puede, y digo puede... la próxima vez que vaya, a lo mejor me encuentro con algún platillo más 100% vegguie :-) Y ya si en la repostería tuvieran en cuenta las leches vegetales, los aceites vegetales tan sanísimos y confiaran en que el huevo no lo es todo en la ligazón de las masas, sería para morir de gusto... 

Y por hoy, nada más, queridos Dolces.
Disfrutad de un martes maravilloso de sol, cariño y una buena ensalada fresca de frutas tropicales y un toque de jengibre.

Miss A

Nota: todas las fotos utilizadas en este post han sido sacadas de Pinterest. 


martes, 12 de julio de 2016

Dolce Far Niente... VEGAN


Ufff... Hacía mucho que no entraba por aquí.
Nunca es tarde... y esta vez sin duda, la dicha es buena. 
Y ni saludo ni nada... ¡Hola! ¿Cómo estáis? :-) Encantada de recibiros de nuevo por aquí, ya sabéis, coged sitio, un té, unas pastitas ricas y tomaos vuestro tiempo. 


Mis neuronas llevan tiempo algo encriptadas y siento la necesidad apremiante de pegarles un palo a ver si vuelven en sí.
Como bien sabéis, si no lo sabéis ya os lo digo yo con gusto, yo tuve un blog, éste. 
Me llevaba tiempo cultivarlo porque soy de las que escribo y escribo, no soy de las de fotos divinas y ya, me gustaría pero no; no soy fotógrafa, ni siquiera tengo cámara de fotos, sólo tengo neuronas, ahora en estado de letargo pero despertando, y con ellas, con mis neuronas, escribo, normalmente, teatro. Ahora también en estado de pausa lo de escribir teatro, es lo que tiene que las neuronas se duerman,  las musas se olvidan pronto, son flor de un día...

Total, que he pensado con la única neurona activa: "¿y si retomas el blog? Lo mismo empiezas a escribir de a poquito y te animas a pasarte de nuevo las noches en vela dando forma a personajes e inventado vidas"
Y en eso estoy, de a poquito con el blog a ver si esto me lleva de nuevo a los libretos.
Pero... 

NEURONA ACTIVA: ¿Qué escribo?
Pensó mi neurona activa, y como no había ninguna otra neurona despierta para contestar, se dejó llevar y le contestó el corazón 
CORAZÓN: Escribe de lo que ahora proporciona tu felicidad absoluta.
NEURONA ACTIVA: ¿Vaguear? 
Pensó mi neurona activa 
... no sé si eso da para más de dos o tres palabras... 
CORAZÓN: ... Animales 
NEURONA ACTIVA: ¡Ah! Seguir mareando a la gente para que adopte y que no compre, que no abandonen, que traten con respeto a los hermanos no humanos... Hmmm ¡mola! Sí, me llena de felicidad pero puede que me bloqueen más aún de lo que ya me bloquean por pesada... 
CORAZÓN: Tienes razón, querida neurona, sin duda eres activa en eso... Pensemos pues.
Y tras unos días de pensamientos y emociones, ambas, se unieron en la solución.
CORAZÓN Y NEURONA ACTIVA: ¡Cómo ser vegano y no morir en el intento yendo a restaurantes de moda, con amigos divinos y disfrutando del más puro Dolce Far Niente!



Y en esas me encuentro :-)
Escribiendo dialogos, dando forma a personajes, escribiendo sobre mi felicidad absoluta aderezando brunch, comidas, cenas, tés, copas...
La fórmula es sencilla: me encanta quedar con mis amigos, forma parte intrínseca de mi, por otra parte, es un suplicio ir a restaurantes no vegetarianos, la resolución se irá desgranando en este Dolce Far Niente Vegan.
Porque, no sé si sabéis, si no lo sabéis, también os lo digo con gusto y amor, mi vida ha dado un giro gordo gordo hacia el respeto absoluto a los animales, trato de buscar la coherencia entre corazón y cabeza y eso me ha llevado al veganismo.


NEURONA ACTIVA: Y eso ¿qué es? ¿Por qué extravagante rareza te ha dado ahora?
CORAZÓN: Ni extravagancia, ni rareza, querida neurona, es una maravillosa filosofía de vida que ha puesto mi mundo del derecho, hace que me sienta bien, soy feliz, soy coherente, he conectado con mi yo de niña que durante tanto tiempo enladrillé y encapsulé y consigue serenar mi espíritu aunque al mismo tiempo llore cada día sabiendo de tanto dolor injustificado que sufre el mundo animal, mis queridos peluditos. 

En esta segunda etapa Dolce Far Niente sigo con la máxima de no contar por aquí lo que con tanto esmero y desmesura cuenta Google en la Wikipedia y en cientos de links.
Para saber un poco más sobre veganismo os invito a consultar, por ejemplo, estos links de la Wikipedia:
Veganismo
Vegetarianismo

En mi caso soy vegetariana estricta, es decir, no como animales ni derivados de animales, no carne, no pescado, no leche, no derivados de la leche, no huevos ¡Y tan feliz que estoy!
- ¿Qué que pasa con mi analítica? Está perfectamente bien, gracias :-) ¿Y la tuya?
- ¿Que me faltarán proteinas? No, tranquilos, ingiero proteinas de las buenas, de las no dañinas, legumbres, chía, avena, quinoa, frutos secos...

Y de ahí esta segunda parte del Dolce Far Niente ahora Vegan.
Sabéis... y si no, os lo digo :-) me encantan los sitios chic, los restaurante chulos, lo más fashion que te mueres de petardez... 
Me encanta quedar con amigos y pasar horas de charla; la comida, el té, un brunch, es la excusa perfecta para vernos y llenarnos de vitamina A ( de Amigos, de Amor, esta vitamina es la más necesaria para el bienestar completo y la única que no se encuentra en los alimentos) peeeeeero a veces es complicado. Los restaurantes no vegetarianos, ofrecen limitadísima oferta para vegetarianos estrictos ( los que no comemos ni leche, ni sus derivados, ni huevo) por no decir inexistente.

Aquí iré relatando mi experiencia, siempre desde un punto de vista totalmente personal, de manera completamente subjetiva, sin casarme con nadie ni venderme a marcas, productos, locales ni personas. 
¿Podrá un vegano disfrutar con sus amigos de una cena en los sitios más cool de la ciudad?
¿Será posible un brunch de moda sin tener que ir "bruncheada" de casa?
Y una tarde de té ¿Disfrutaremos de una mágica tarde de amigas sin morir de hambre en el intento?
De todo esto y de mucho más en este Dolce Far Niente Vegan :-)

Miss A ataca de nuevo esta vez con el respeto a los animales por bandera y el objetivo de buscar el restaurante no vegetariano perfecto para una vegana poco convencional, tenido en cuenta lo poco convencional que ya es ser vegana.


No es mi objetivo convencer a nadie de las bondades de todo tipo que ofrece el veganiso, no, no, no, ni se me ocurre, esto es cuestión de conciencia y ética en la mayoría de los casos y racionalidad en otros cuantos. Cada uno que ingiera lo que considere oportuno.
Sólo me apetece escribir de algo, en el momento de mi vida actual escribir sobre lo que me cuesta comer fuera de casa me parece un reto fantástico para que mis neuronas vuelvan a la vida; si por el camino puedo iluminar a alguien sobre qué comer en tal o cual sitio, dónde encontrar zapatos maravillosos que no provengan de la matanza animal o dónde conseguir los mejores rellenos para empanadas caseras veganas ¡pues mira tú que bien!

Eso sí, como me encanta no pasar inadvertida en nada de lo que hago, para bien o para mal... os dejo por aquí unas fotos de veganos que seguramente admiráis con devoción y no sabías de su condición vegan :-)


Y mi favorito, Pablo Puyol, vegano de pro por convicción desde hace años, lucha a brazo partido para que los que no tienen voz la tengan un poquito, les presta la suya, maravillosa por cierto. Artista y hombre de 10.



Y por hoy, nada más, perlas. 
El martes 19 habrá un Dolce Far Niente Vegan al uso. Un brunch de 10 en todos los sentidos pero... ¿Será apto para una vegana caprichosa como yo?

Disfrutad mucho, sed felices, seamos con el prójimo como quisiéramos que la vida fuera con nosotros, amad.

Miss A

Nota: todas las fotos utilizadas en este post han sido sacadas de Pinterest. 

martes, 11 de febrero de 2014

Dietas, verduras y el Dr. Leo Cerrud


Hmmm hace mucho que no escribo por aquí y mucho tiempo que no os visito a much@s de vosotr@s, no comento ni os saludo, no porque no os quiera, que sí que os quiero, es porque ando sin tiempo casi de vivir, como para vivir 2.0...

Así que además de hacer un post bastante diferente a lo que acostumbro, aprovecho para saludar, decir que os echo de menos, que en nada vuelvo, creo, a dar guerra con Dolces Far Niente y Horrores y que aunque no escriba por aquí no significa que no esté escribiendo, sí que escribo, sí, la cosa es que lo que escribo es otro tipo de Dolce Far Niente.
En fin, que espero veros a tod@s tod@s por el teatro este año.

Ahora a lo nuestro, al post, a las dietas, verduras y sobre todo, al Dr. Leo Cerrud

L@s que me conocéis mucho, bien o casi casi, se preguntarán: "¿Dietas Miss A? ¿Verduras? ... Serán las verduras de las lasañas, croissants, brioches, pastelitos, la lechuga de los sandwiches de tres pisos y el cacao del chocolate que se mete pal cuerpo..."
Sí, podría ser esa verdura, que es mi alimentación habitual, pero no, hoy no va de esa verdura sino de VERDURA de verdad.

Pero... Miss A ¡no me digas que "te has puesto a plan! ¿Tú? Si estás flaca, pero si casi no te vemos, ¿a plan tú con lo delgada que estás? Estas loca, te vas a poner enferma, ¿a dieta miss A? ¡Ja! a dieta de: la mitad de chocolate y la mitad de croissant...


¡Ya ves tú la vida! Sí, sí, a dieta se ha puesto Miss A.
Pero de verdad, una dieta buena, saludable y de verdad.

Sí, sé que soy un mujer de constitución pequeña, delgada, hueso estrecho y de genética agraciada, por eso me "he conservado" bien mucho tiempo.
Pero, aunque parezca de 33 o 27 años... la realidad es que no los tengo, y lo que sí tengo son los "problemillas" cercanos a mi edad real aunque no aparente, a saber: hipertensión, retención de líquidos, flojera, dolor de espalda, vesícula con mala leche... Y algo que me desespera: los croissants se me acumulan en la cadera y trasero...

Total, que hartita ya de tanto dolor de espalda, tobillos inflamados, dedos de camionero y sobre todo, humillada por no entrar en el 95% de mi ropa, me fui a mi Dr. Leo Cerrud :-)


Guapo ¿¡eh!? Je, je, je ponerse a "plan" con un interlocutor guapo, elegante y con buen saber hacer, es un aliciente más. 
Es mi primo :-) así que el aliciente en mi caso es menor je je, mejor dicho, no, es enorme, al ser mi primo, la confianza ayuda a unas regañinas importantes y a frases como "sólo cuando te des asquito, vendrás aquí llorando".
A la gente vaga y con inexistente fuerza de voluntad, nos ayudan mucho las broncas.

Si picais en su nombre, es decir cada vez que aparece Dr. Leo Cerrud, vais directamente a su página de Facebook, así podéis conocer a Leo un poco mejor.
  

Ya paso a contar el tipo de dieta que estoy haciendo.

Desesperada por no ser capaz de quitarme los kilines acumulados tras un verano terriblemente ocioso y unas Navidades de entrañables reuniones familiares regadas con mucha comida pal body, me fui llorando a mi primo, me dijo que dejara de comer tanto nesquik, galletas, pasta, bollitos, sandwiches, bocatas, tés con pastitas, brioches y demás zarandajas que no me aportaban más que calorías vacías y tomara más verdura y proteína que llenarían mi cuerpo no sólo de belleza sino también de salud, que una ya no tiene 30... y buena falta me hacía.

¿Verduras? ¿proteína? ¿COCINAR? ¡Ahhh! ¿para adelgazar hay que cocinar? ¡MUERO!
Y ahí entro la palabra mágica "proteinada" comer sano muy sano y saludable sin cocinar.
¡Bien, Leo, bien, ahora sí nos entendemos!


Me contó la dieta de las verduras y proteinas o la dieta de Alaska (para salir bien en los videos sólo...) proteinada o dieta de deja de comer hidratos y grasa y dale a tu cuerpo vitaminas, fibra y proteinas. 
Todas son la misma, hay mil nombres, casas, fabricantes y usos, pero el método es lo mismo, así que preguntad al Dr. Leo Cerrud  y que él os aconseje si esta dieta es conveniente para vosotr@s o no, si es que queréis perder unos kilos o kilitos, si queréis perder mucho, pufff, no sé, si además de perder kilos queréis perder amigos, sí, porque esta dieta es anti sociedad, anti eventos y anti meriendas y brunch con amig@s. 
Sólo se puede comer verduras, verduras, verduras y unos preparados alimenticios a base de proteinas vegetales, proteinas de leche y de huevo, distribuido a lo largo de 5 tomas al día.
Duro, sí, mucho, para que voy a decir que no, pero por primera vez en 46 años digo que una dieta merece la pena.


Llevo una semana y 2 kilos, 300 gramos perdidos, de grasa, nada de masa muscular (tengo poco de eso para perder) ni agua (que se pierde en 2 días y se gana en una hora)
Mi piel está mucho más limpia, brilla, sin granines ni espinillitas, estoy sin dolor de espalda por primera vez en mucho tiempo, me siento más ligera y sobretodo, creo que en nada entraré en mis vaqueros talla de toda mi vida.

Esta dieta consta de varias fases, el Dr. te indicará cuando tiempo debes hacer cada fase para alcanzar de manera saludable y segura el objetivo, es decir, la talla ideal, para cad@ un@ será una talla.
Yo estoy en fase 1 o activa, la más dura y en la que más peso se pierde, lo llevo bien. Creí que moriría de hambre pero no, no paso hambre, paso ganas de comer, que es bastante diferente; ganas de comer bollitos, un sandwich y una cookie de Starbucks, chocolate y muffi de nuez del Mallorca, canapés de cosas ricas... 
Y esto me recuerda a mi infancia con mi abuelo Esteban, padre de mi padre; cada vez que yo protestaba: "tengo hambre", él siempre me decía, "no, no tienes hambre, tienes ganas de comer que no es lo mismo". Y así empezaba una discusión entre una caprichosa y sin fuerza de voluntad Miss A con ganas de zamparse un bollito relleno de chocolate y mi abuelo Esteban, ejemplo de primera de fuerza voluntad y tesón, por supuesto siempre ganaba yo... y así hasta mis 46 años con unos kilines de más...


Leo me prometió 2 kilos por semana, y en eso estoy, luego debo seguir comiendo verduras por sacos y proteínas una temporada, poco a poco ir incorporando otras cosas, todo bajo su atenta mirada y sobre su báscula implacable... 
Esta dieta debe de ser como todas, de lógica, comes bien y poco = pierdes peso. Es igual de dura que cómoda y a mi me viene de maravilla no tener que cocinar.
He descubierto los cacharritos Lékué y creo que ya no voy a separarme de ellos en la vida.

Cierto es que la hago porque tengo poco que perder, 4 kilos, y mucho que ganar, salud, mi talla y fuerza de voluntad. Si queréis perder bastante peso, consultad y seguid los consejos del Dr. Leo Cerrud, sin duda. 

Por otra parte, como hay que comprar "el material" de las 5 tomas de cada día cada semana... puede resultar algo cara, bueno, puede ser, depende de como se mire y de como se haya comido hasta ahora. En mi caso me resulta bastante más barata que los chocolates en el Mallorca, Starbucks, los sandwiches en cada pastelería por la que paso, los tés con tortitas con amigas y los brunch de domingo, entre otros gastos de comidas, meriendas y cenas... 


La semana que viene os cuento como voy ya con 16 días cumplidos de fase activa y comienzo de segunda fase: educar mis hábitos alimenticios y seguir aportando vitaminas y fibra por medio de verduras y proteínas para que el cuerpo sea lo que debe de ser y no grasa "florda" (vocablo que viene a ser delgada y fofa, es decir, yo)
Y sí, soy consciente de que si cuando de por terminada esta dieta, me pongo hasta las trancas de lo que ha sido hasta ahora mi dieta habitual de hidratos de carbono, en una semana pillo 6 kilos, lo sé, por eso no lo haré :-) 

Mientras tanto, os dejo con el Dr. Leo Cerrud y uno de sus frases preferidas: "Entrarás en esos pantalones si tú quieres"
¡Cuánta razón en tan poca frase!

Nos vemos con batido de alcachofas y brócoli
Miss A

martes, 26 de noviembre de 2013

¡Hasta luego!



Pues eso, que por ahora me tomo un descanso indefinido del mundo blogger.
Y eso significa descanso del mundo BLOGGER, no del mundo real. Así que estaré pendiente de vuestros nombres y apellidos, vuestras cosas, vida, salud y belleza :-)
Pero no de los blogs.

No es adiós, es hasta luego, uno más.

Dolce Far Niente volverá modificado pero no sé cuando.
Por ahora, 100% pendiente de la vida :-)

Besos y mucho amor a tod@s

Miss A